Hay tantas cosas que quiero decirte aunque si lo pienso mejor ya te lo he dicho todo. Como siempre no tengo mucho que decir, pero igual no paro de charlar. Quisiera no poder hablar, tal vez así podría escribir. Y es que yo soy así ya lo sabes, hablo mucho y escribo poco, hablo mucho y hago poco. Una imbecil es lo que soy, una soñadora retardada. Trato de darme fuerzas, me empujo de la cama mañana tras mañana. Más que el cuerpo de duele el alma. Mantengo la mascara a duras penas. Ya no me importa quien se entere de todo esto, así es como me siento. Es difícil de explicar, no me concentro, todo me va mal, me sienta mal. El cansancio me sofoca el alma. La desidia me nubla el entendimiento. Sueño, sueño y vuelvo a soñar, pero es sólo eso, soñar. No logro completar ese proceso tedioso que es convertir el mínimo de los sueños en realidad. Una vez más soy una gran imbecil con un gran deseo de grandeza.¡Que patética! Quien lo diría quien lo hubiese dicho.
Estoy aquí perdida y la frustración me va carcomiendo la vida. ¡Que pérdida! Cuantos no quisieran tener mis oportunidades, pero no las tienen y yo que las tengo las desperdicio entre rabias, lágrimas y agobios. Soy un desastre, lo sé y no hago nada para cambiarlo. Ni artista, escritora, cantante, bailarina, intelectual, política, religiosa, deportista o empresaria exitosa, nada de eso, sólo soy una soñadora. Una mediocre soñadora, poseo un talento inútil e imperceptible. Te imagina que ponga un anuncio el periódico que diga" soy soñadora y busco empleo" o " Te vendo uno de mis sueños" u otro que diga " Quieres saber que sueño, pues apúrate y llámame".
Y si me preguntaran a que me dedico, pues a lo mejor debería contestar, soy soñadora profesional, pero ni siquiera a eso llego. Me desgasto pensando, extenuando la única neurona que poseo y que tampoco uso al máximo. Tal vez si la usará haría algo útil con mi vida, mi cuenta no estaría en rojo, no viviría en 60 metros cuadrados ni haría un trabajo tedioso y horrible día tras día sólo por obligación, para hacer creer al resto que sigo viva, que soy "útil" que quiero luchar. Luchar, luchar para qué, por qué. Que alguien me sople una respuesta, ha llegado la hora del examen y se me olvidó estudiar, se me olvidó todo. Poco a poco me voy quedando vacía.