Menu:

Alma desnuda, la imitación de un diario, mis pensamientos desordenados y un pequeño trozo de mi locura

Archivos

septiembre, 2010
agosto, 2010
julio, 2010
junio, 2010
mayo, 2010
abril, 2010
marzo, 2010
febrero, 2010
enero, 2010
diciembre, 2009
noviembre, 2009
octubre, 2009
agosto, 2009
julio, 2009
junio, 2009
agosto, 2008
mayo, 2008
abril, 2008
marzo, 2008
febrero, 2008
diciembre, 2007
noviembre, 2007
octubre, 2007
septiembre, 2007
agosto, 2007
julio, 2007
mayo, 2007
abril, 2007
marzo, 2007
febrero, 2007
enero, 2007
diciembre, 2006
noviembre, 2006
octubre, 2006
septiembre, 2006
julio, 2006
marzo, 2006
febrero, 2006
enero, 2006
octubre, 2005
abril, 2005
marzo, 2005
febrero, 2005
enero, 2005
diciembre, 2004

Enlace

Amar Libros

Nunca se acaban

jul 01, 2010 Nikita

Y me dejo llevar por la histeria global por entretenimiento, por desidia quizá, tal vez por la inevitable inercia. ¿Y por qué no dejarme llevar? Tal vez necesite olvidar, quizá por unos minutos es posible apartar a un lado la miseria "individual". Tanto correr a ciegas, tanto gritar para perder la voz, tanto luchar para luego caer vencidos. Lo hemos intentado, hemos huido, pero no hemos escapado. Hemos errado el rumbo, retrasado el viaje, pero el final, nuestro irremediable destino, el final, nos espera con los brazos abiertos. Se acaba el mundo, perdimos el rumbo. Se acaban los sueños.  Esos sueños en los que viajábamos a un universo de golosinas, con conejos azules y unicornios voladores, donde existían princesas, caballeros, duendes felices y castillos encantados y príncipes enamorados dispuestos a dar el alma por un beso de su amada, pero se acabaron los sueños porque todo se acaba, porque hoy todo ya es nada.

Ya no existen los príncipes ni las princesas hoy sólo queda la certeza que todo esa historia siempre fue un terreno habitado por la nada. Se acabaron la historia real y la inventada, los cuentos de la abuela, los juegos en la escuela, los sándwich de jamón, los caramelos de ilusión, los viajes a la luna, las galletas de la fortuna, las estrellas sobre el tejado, el amor mil veces difamado. ¿Y por qué Dios? ¿Dónde estás Dios? Te busco Dios y no te encuentro Dios, te encuentro Dios y huyo de ti Dios. Y si todo se acaba, el azul, el calor, el frío, lo oscuro, lo blanco, la risa, la paz, el mar, las ganas de llegar, la lluvia, el verde, el fuego, los anhelos, la  belleza, la magia, la prisa, la vida, la tristeza, lo que hoy sueño y antes soñaba por qué si todo se acaba, siguen lloviendo sobre mi tantas gotas saladas, por qué las lágrimas no tienen fin, por qué ellas nunca se acaban.

 

Comentarios

Ningún comentario todavía

Agrega comentario