Y lo sigo intentando y no encuentro
ni el lugar ni el momento.
No se acaba el silencio
Por qué este tormento
que el alma me carcome
que de mi ser dispone
Me martirizo sin motivo
Se quiebran mis sentidos
Me arrepiento de estar vivo
Te busco entre los bosques
agazapado entre barrotes
Te llamo por tu nombre
y no sé por qué te escondes
Se me van quemando los dedos
de tantas cartas que te escribo
En el vientre llevo fuego
En la espalda cargo hielo
En un loco me he convertido
el corazón lo llevo roto
Llevo en el pecho un agujero
Arde mi alma como el infierno
Un temor negro llena mi cabeza
de tu crueldad soy una presa
Soy tonto que vaga sin rumbo
tu aroma con el mar lo confundo
Y qué hago en este mundo
me pregunto mil veces en un segundo
Te lo digo que estoy loco
me duele todo sin tener un hueso roto
Se me ha secado el seso
No duermo, no como, no vivo
Tabaco y ron por compañía tengo
Qué diablos hago con la agonía
Que me ibas herir ya lo sabía
Respóndeme, rompe este silencio
Sé que escuchas mi lamento
Eres y ha sido conmigo despiadado
Un desecho soy, no valgo ni un centavo
Aún existo aunque te hayas marchado
Estoy vivo aunque en la boca me eches tierra
Qué papel juego yo en tu ciega guerra
Mira mis ojos que ya no se cierran
Soy un muerto que sufre, que llora, que tiembla
Tenme piedad te lo imploro, te lo ruego, te lo pido
Sino por piedad mátame por aburrimiento o diversión
Mil veces la muerte a tu olvido
Mil veces la tumba al abandono de tu ombligo