Hostil es la palabra que ronda como un fantasma por la destartalada mansión que llevo encima de los hombros. Surgió de repente entre los empujones para entrar al metro, empujones dentro del metro, más empujones para salir del metro, para bajar las escaleras para salir de la estación. El metro sinónimo de hostilidad. Hostilidad cualidad común que poseen todos los pasajeros que usan el metro. Hostil que quiere decir enemigo, contrario. Enemigos de qué, por qué, pues no somos más que enemigos de todo y de todos. Hostiles los pasajeros del metro, los zombis en la estación, las amas de casa apuradas, los niños malcriados que va corriendo al colegio, los abogados que fuman parados en la luz para peatones y mientras te echan el humo encima, hostiles los tipos en motocicletas que van a alta velocidad y que te aplastan con la mirada, hostiles los jefes insoportables, los colegas parlanchines que siempre hablan de la misma mierda una y otra vez una y otra vez una y otra vez como maldito loros hostiles a los que se le has rallado el cassette, hostiles los recepcionistas de hotel, hostiles los huéspedes, hostiles la señoras que limpian el baño que traen el café endulzado con un poquito de su amable hostilidad.
Hostiles los cocineros que sazonan las ensaladas con un poquito de pimienta, otro de sal y por supuesto el ingrediente principal, hostilidad. Aquí tiene señorita: ¡Ensalada de pollo con salsa hostil, la especialidad de la casa! Hostil es la ciudad y éste clima inclemente, horrendo. Hostil los perros que se cagan en las aceras y sus dueños que no limpian sus porquerías, hostiles esas mujeres que van atropellando a todo el mundo con el cochecito del bebe . Hostil, hostil, hostil.... la hostil lista puede seguir una hostil eternidad. Gente hostil, en una ciudad hostil, en un país hostil en mundo que en vez de planeta Tierra debería llamarse planeta Hostil, no por su naturaleza mas bien en honor a sus habitantes. Mientras tanto yo sigo aquí con mi temperamento hostil protegiendo de la hostilidad mundial y ahogándome en el veneno de la mía propia.