Ente que de mi voluntad
se adueña
que viaja por los túneles
de mis venas
navega lentamente
alterando la corriente
esquivando mil lamentos
prologando el sufrimiento
apoderandose del centro
ese centro que late
que vibra que se agita
que palpita que se encoge
centro que va cediendo mansamente
a los deseos de ese ente;
ente destructor, caprichoso,
invasor