Menu:

Alma desnuda, la imitación de un diario, mis pensamientos desordenados y un pequeño trozo de mi locura

Archivos

septiembre, 2010
agosto, 2010
julio, 2010
junio, 2010
mayo, 2010
abril, 2010
marzo, 2010
febrero, 2010
enero, 2010
diciembre, 2009
noviembre, 2009
octubre, 2009
agosto, 2009
julio, 2009
junio, 2009
agosto, 2008
mayo, 2008
abril, 2008
marzo, 2008
febrero, 2008
diciembre, 2007
noviembre, 2007
octubre, 2007
septiembre, 2007
agosto, 2007
julio, 2007
mayo, 2007
abril, 2007
marzo, 2007
febrero, 2007
enero, 2007
diciembre, 2006
noviembre, 2006
octubre, 2006
septiembre, 2006
julio, 2006
marzo, 2006
febrero, 2006
enero, 2006
octubre, 2005
abril, 2005
marzo, 2005
febrero, 2005
enero, 2005
diciembre, 2004

Enlace

Amar Libros

A merced

dic 04, 2009 Nikita

Debería haber luz, pero no la hay.
El cielo oscuro infrige respeto.
Los árboles tan negros tan desnudos parecen monstruos al acecho.
Una obra de arte, tan solos, tan fuertes, tan vencidos.
Desde el final de la calle puedo verlos parecen un ejercito erguido,
esperando para atacar y a la vez tan tristes y desvalidos.
Hace tanto frío y llueve tan lento.
El tipo de lluvia que despierta el desprecio.
Prefiero la tempestad, la lluvia que barre las calles,
que inunda los sótanos.
Me gustan esas gotas que caen tan fuertes,
que te pueden abrir la piel en tajo.
Me gusta la lluvia en el Caribe.
Llueve mucho en esta ciudad en este continente,
a veces una lluvia indecisa casi ausente.
La lluvia no es tan hermosa, pero tiene su encanto el invierno.
El frío inhóspito que abraza la vida, que la acaricia dormida,
que la besa en el cuello.
Y aquí estamos todos, los árboles, la calle, los perros y yo.
Todos a merced del invierno a merced de la vida.
Esperando que amaine que se cierre una herida.

 

Comentarios

Ningún comentario todavía

Agrega comentario