Que todo huele a nada.
A polvo, a pasado.
A lágrimas secas
A libros mojados.
Que todo huele a miedo
A asco, a tu sombra
A risas rotas
A besos que rondan.
Que todo huele a nada.
A dolor, a invierno
A cenizas del olvido
A amor que arde en el infierno.